miércoles, 16 de agosto de 2017

150 años de El capital: momento de dejar de mirar al pasado y mirar al futuro


Karl Marx es un gran pensador, de su época

Se cumplen 150 años de la obra que posiblemente haya sido más influyente en la política del último siglo. Y ello pretendiendo ser una de las obras de contenido económico. Olvidan muchos que el título es El Capital. Crítica de las políticas económicas y, por tanto, trata de uno de sus principales problemas, aún no resueltos por la ciencia económica, como es la explicación a la distribución. Por la sencilla razón que es una cuestión política.

Aunque Marx no realizó estudios de economía, sí que fue metódico, como buen alemán, y estudió en profundidad a los diferentes economistas de su época. Y es importante reseñar que, en cuanto a sus aportaciones sobre Economía, es en ese momento en el que el edificio de la Ciencia Económica, con mayúsculas, se estaba construyendo y estructurando en lo que posteriormente se ha denominado Teoría Económica Neoclásica. Además, Marx contó con la amistad y colaboración de uno de los economistas de referencia en ese momento, como fue David Ricardo.

Así pues, simplificando el hilo argumental que plantea Marx, en la parte de Económica Normativa (la que debe ser frente a la Positiva que es),  nos encontramos con un proceso de revolución industrial en Gran bretaña en la que hay una masa trabajadora, que define como clase proletaria, que nada tiene (y por tanto nada tiene que perder), bien porque proviene de trabajo artesanal preindustrial, bien por el abandono del trabajo agrícola a las ciudades industriales. Ante ella, ofrece una clase capitalista que posee el capital. Entre ambas presenta la lucha de clases como concepto, no sólo del momento, sino de la propia historia.

El trabajo, tanto en la teoría Neoclásica posterior como lo recoge en la marxista, se rige por las leyes del mercado: su oferta, su demanda y su consecuente punto de equilibrio en el que se igualen ambas. Además, la teoría de formación del precio indica que el componente trabajo es el que pesa y que sirve para el capital para la determinación del coste. En relación con esto, como bien predijo Marx, se produce una acelerada acumulación del capital por medio de estos excedentes empresariales.

Hasta aquí coincido y además apoyo al ser una voz que se alza para explicar y denunciar las deplorables condiciones laborales y de vida de la clase trabajadora. Y se hace mediante las leyes “invisibles” de la economía, en vez de las escritas de servidumbre o esclavitud propias de la edad media o antigua.


La sociedad que refleja Marx, no es la actual.
Pero, y con respecto a la formación del precio, el trabajo es uno de los componentes. Marx simplifica y lo fundamenta en el trabajo: “la mecanización hace que el precio del trabajo disminuya hasta un mínimo de supervivencia”. De esta forma la diferencia entre el precio y el coste laboral es el beneficio del capitalista y, por tanto, se apropia de él. Pero, en primer lugar, se centra en las grandes empresas dejando fuera el empresario emprendedor en el que el factor de organización es posiblemente el más importante. Esta simplificación está más que superada por los datos reales y recogidos en las teorías, la más conocida está recogida en la famosa fórmula de Cobb-Douglas (a la que habrá que añadir el impacto medioambiental). Pero el punto crítico a esta teoría es que no existe, al menos en los países más desarrollados, y afortunadamente, se incumple la premisa de Marx: “el proletario nada tiene y, por tanto, nada tiene que perder”

La principal crítica a este argumento contra la teoría marxista es que se sostienen a consecuencia de la explotación de trabajadores de países subdesarrollados mediante la internacionalización y globalización que, a consecuencia del capitalismo imperialista se mantiene la explotación del trabajador, pero mediante la ubicación de los centros de producción en el extranjero países subdesarrollados. Esto cae por su peso tanto para los dos grandes perdedores de la segunda guerra mundial, Japón y Alemania que mantienen unas salarios muy por encima de los de subsistencia, como en otros países que han seguido una senda de políticas en general, y no sólo económicas, de Justicia Social, de la que  los escandinavos son el mejor exponentes: No imperialistas con unos niveles de renta muy por encima del umbral de pobreza.

La clase dominante, por tanto, no es la proletaria que nada tiene que perder, a pesar que las políticas económicas neoliberales que, por desgracia, la hagan aumentar, sino que es la clase media: trabajadora que además tiene mucho que perder… con datos, el último informe del CES (1) nos lo indica claramente: la mayoría de la sociedad es trabajadora y con excedente, su renta está por encima del umbral de la pobreza. Ahí es Popper quién atina en una crítica demoledora de la falta de rigor científico de las teorías, y predicciones de Marx (2):
El capitalismo, en el sentido de Marx, ya no existe. La sociedad que Marx conocía ha pasado por grandes revoluciones. El trabajo manual insoportable de millones de hombres y mujeres, ya no existe.
Nunca ha existido, además, una sociedad con una tendencia inherente en el sentido de la «Ley de depauperación creciente» de Marx o con una dictadura secreta de los capitalistas. Si bien la industrialización era bastante dura, la industrialización significaba también productividad creciente seguida de la producción en masa. Obviamente, la producción en masa encontraba finalmente su camino también hacia las masas.
La interpretación histórica de Marx junto a su profecía no es sólo falsa –es imposible: no se puede producir algo de forma masiva, que según su doctrina esté predestinado para los cada vez menos numerosos ricos capitalistas. Por consiguiente, es un hecho: el capitalismo de Marx es un constructo mental imposible, una quimera.

Nuevas situaciones que requieren nuevas teorías y movimientos políticos que los solucionen.
Ahora bien, una vez nos encontramos con que la clase trabajadora tiene un nivel de renta muy por encima de la necesaria para subsistencia, ¿cuál es la situación con la que nos encontramos en las sociedades? Ahí es donde pensadores como Laclau (3) y Chomsky (4), así como políticos como José Mújica advierten: el excedente de la renta de la clase trabajadora, clase media, se canaliza al sistema capitalista a través de los medios de comunicación. Es la publicidad, especialmente la televisión, la que “obliga” a comprar y deviene en un consumismo desaforado en las personas que no son conscientes de la situación. Consumismo que hasta hace unas pocas décadas, socialmente no era ni malo ni denunciado por los filósofos y pensadores, quizás sí explicado con genialidad por Erich Fromm y que, hasta que la ecología nos plantó delante de nuestra cara la dura realidad y la evidencia de la imposibilidad de seguir con este modelo de crecimiento continuado y la necesidad de pasar a otro equilibrio, así como plantearos el bienestar en términos más allá de una simple medición económica como el PIB per cápita. No sólo es el “piensa si realmente merece la pena lo que compras porque lo haces con tu trabajo, con tu tiempo y eso, el tiempo, no lo puedes comprar otra vez en un supermercado” de Pepe Mújica (5). Es que producir cosas innecesarias degrada el planeta en el que vivimos todos y, por tanto, por muy lejos que pienses que se produzca, sus efectos nocivos, te van a afectar negativamente en tu propio pueblo. Pero fue Erich Fromm (6) quien indicó porqué existe esta fuerza individual al consumismo en su obra Tener o Ser. 

Por último, quiero criticar el modelo de dialéctica  de Marx.  No tanto en el historicismo como en su falta de consideración un equilibrio metaestable en vez de un continuo desequilibrio o continua lucha de poder que va empujando a unas clases dominadas para que sean dominantes. Pero el capitalismo produce para su propia población. No ya el propio sistema con Henry Ford lo adelantó, sino que el sistema capitalista, como todos, está en un equilibrio metaestable que se ajusta ante las variaciones del entorno, salvo que éstas: mecanicismo, colonialismo y ahora igualdad o feminismo, globalización y ecologismo lo lleven a un nuevo equilibrio. Que será también metaestable hasta que otra fuerza lo empuje a un nuevo equilibrio.

Yo no soy marxista, es evidente si han leído hasta aquí, pero lo hubiese sido de haber nacido hace 200 años. Pero lo que estoy seguro es que hoy Marx no sería marxista.

Si bien nos encontramos con una situación en la que sigue habiendo una enorme cantidad de la población que nada tiene que perder, especialmente en África subsahariana y diversos países de Asia, si hay una clase media en las sociedades denominadas “avanzadas de alta renta per cápita” y creciente en países emergentes especialmente en China, que es despilfarradora en cuanto a los recursos para sostener el consumismo. Todas ellas con unos procesos productivos y de energía insostenibles medioambientalmente. Por desgracia tenemos unos teóricos del capitalismo que no son conscientes de la necesidad de ajustes para una mejora de las condiciones tanto de la población como del medio ambiente y, por otro lado, de unos teóricos y políticos autodenominados de izquierda que siguen anclados en un libro de 150 años y a un eje izquierda-derecha y no pretenden una nueva política acorde a las nuevas circunstancias sino, como una mucho pobre y mísera refundación de la nouvelle gauche . Desde luego ninguno de ellos pasará a la historia por haber entendido el momento histórico en el que estamos, más aún con el desarrollo de Internet, la responsabilidad social, necesidad de un triunfo del feminismo y de los movimientos ecológicos. Momento histórico que Marx, a pesar de sus errores teóricos y predictivos, sí acertó a denunciar.


(2) La responsabilidad de vivir” (pág. 263) de Karl Popper – Ediciones Altaya SA – ISBN 84-487-1259-5
(3) Laclau, Ernesto (2011). Hegemonía y Estrategia Socialista. Fondo de Cultura Económica.

(6) ¿Tener o ser? Erich Fromm ISBN-10: 9681601718


Adenda: Hoy y ahora
El momento político histórico de hoy, todos lo son, se fundamenta en incluir el feminismo, la globalización tanto en la información con Internet como medio, como la tierra como frágil ecosistema incompatible con un crecimiento continuo, así como la erradicación del hambre y las guerras. Mientras los partidos de izquierda marxista tradicional (comunistas y anarquistas) proponen una solución Yo, trabajador, gano-tú capital pierdes y se crea una sociedad feliz, pero utópica, la realidad, al menos es mi opinión, nos muestra caminos que, sin ser perfectos, mejoran nuestra sociedad, como por ejemplo las sociedades escandinavas en cuanto a logros sociales, pero las del sur de Europa en bienestar personal.
El entender que no hay blanco y negro, ni una gama de grises, sino una gama de colores de posibilidades, de una multidimensionalidad del ser humano en sus aspiraciones sostenibles social y medioambientalmente es básico. En esta línea, admitir que hay diferentes formas de entender la vida en el eje de tener y ser que indica Erich Fromm es más que necesario. En esta línea, los partidos de izquierda, como elementos de ideal e ilusión son básicos, pero igualmente los planteamientos realistas de la derecha coherente: es el eterno idealismo-Quijote frente al realismo-Sancho Panza.

Y ante un sistema neoliberal que elimina los avances sociales en Estados Unidos y Europa se hace necesario un movimiento transversal que no se limite en refundar la izquierda, sino en plantar soluciones nuevas ante las nuevas situaciones planteadas. En este sentido, el fracaso de las políticas griegas debemos mirar, por desgracia España en general, y Podemos en particular (salvo contadas excepciones cuyo mejor exponente es Carmena, Colau y similar) han, hemos, perdido otro tren, a Portugal. Al igual que en los países escandinavos, se pueden hacer políticas económicas y sociales sostenibles: pero basándonos en lo que funciona, no en lo que personalmente creemos que debería haber funcionado y la vía es unir lo que tenemos en común, no lo que nos diferencia.

jueves, 15 de junio de 2017

Doble insularidad, triple paridad, y la cuadratura del círculo




Como decía Bertrand Russell, debemos basarnos en los hechos. Y es un hecho que se conculca en Canarias el principio de representatividad de la democracia al valer más los votos según en que isla residamos. Es un hecho que, además, este sistema de triple paridad, no ha permitido igualar ni el desarrollo económico ni al acceso igualitario a las políticas públicas pilares de nuestra sociedad como son la educación, sanidad, trabajo, etc.

También es un hecho que las políticas redistributivas del Gobierno de Canarias basadas en inversiones de diversas obras públicas en las distintas islas han servido para crear unos grupos económicos y políticos que monopolizan esas obras. Y, por desgracia, también es un hecho que ese tipo de inversiones, grandes obras de infraestructuras, son la base en la totalidad del estado español de un sistema de corrupción que, también es un hecho, los ciudadanos de manera contumaz nos quejamos cuando se nos pregunta a la hora de elaborar el barómetro de preocupaciones del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Así pues, es de sentido común que se debe eliminar algo que es manifiestamente injusto. Especialmente por su  contrastada incapacidad de solucionar el problema para lo que fue creado: evitar la desigualdad para las islas no capitalinas.

Ahora bien, movilizar a la población para modificar el estatuto de autonomía y así adaptar la ley electoral de Canarias a una proporcionalidad justa y quedarse ahí… es demostrar un ansia de justicia democrática tan alta como lo es de baja la justicia social. Y ello porque supone una  falta de solidaridad para los canarios que residimos en las islas no capitalinas.  Dados los bajos niveles en educación, empleo y sanidad que otorgan todos los indicadores socioeconómicos el hecho de no proponer nada es, cuando menos insultante. Peor aún, el que sólo se utilice para modificar uno de los aspectos es, por otra parte, estúpido políticamente ya que enfrenta a las y los canarios entre nosotros.

Por último, la discusión sobre qué método es más justo electoralmente es huero si únicamente se queda en solventar el problema electoral. Podrán estar mil años más discutiendo (y todos los que se lleva discutiendo sobre la cuadratura del círculo) y llegarán al mismo sitio: así, sólo viendo el problema de manera de representación electoral, no se solventará el problema de Justicia Social en Canarias, en TODA Canarias

Debemos entender que el gobierno de Canarias debe ejecutar unos presupuestos para atender las necesidades de todas los canarios y que, por tanto, el reparto en función de criterios insulares no es coherente. Además deja fuera de las ayudas a nuestras “islas interiores” como son La Aldea, Buenavista del Norte o cualquier municipio de isla capitalina pero imposibilitado para un acceso rápido a sanidad o educación universitaria.

Puestos a modificar, que nos parece justo y lo apoyamos, el estatuto de autonomía para reformar el sistema electoral, solucionemos también el modo en que se hace el reparto equitativo de los fondos que gestiona el Gobierno de Canarias. Nada más sencillo como que se modifique el articulado obligando a destinar un porcentaje definido del presupuesto anual entre los municipios con peores ratios socioeconómicos: en sanidad, educación tanto primaria, como secundaria y acceso a la universitaria, en desempleo, en salario medio, acceso a la vivienda, etc. Y, aunque somos isleños, somos solidarios (más de lo que todos los políticos han demostrado) con aquellos canarios y canarias que están igual o peor que nosotros. Y entendemos que es el municipio el ámbito geográfico con institución más cercana al ciudadano, con información estadística y exhaustiva disponible sobre la situación de las y los vecinos.

En resumen, entendemos que se debe modificar el estatuto de autonomía con una circunscripción única, pero también sería recomendable que tuviese voz y voto cada isla y ello se consigue con prácticamente cualquier propuesta que están trabajando. A nosotros nos gustaría dos diputados por cada isla, que pueden ser elegidos en esa misma jornada electoral o en las locales al cabildo de manera similar a los senadores del estado español nombrados por cada comunidad autónoma. Y el resto, para no encarecer el ya gravoso presupuesto del Parlamento de Canarias, dejar 46 diputados en circunscripción única. Por ese mismo motivo, no nos parece ni necesario, y si despilfarro innecesario, el hacer dos cámaras en Canarias.

Y, simultáneamente, modificar el estatuto de autonomía con la inclusión de articulado que obligue a aplicar las diferentes políticas prioritariamente en aquellos municipios con peor situación. Situación que se definirá de manera objetiva mediante informe anual que recoja los distintos parámetros relacionados con las áreas de gobierno y que deberá elaborar órgano independiente del ejecutivo y legislativo, por ejemplo el Consejo Consultivo de Canarias.

Acabar con el injusto electoral canario, con la desigualdad por razón de lugar de residencia, con los oligopolios insulares corruptos y aplicar políticas sociales según las necesidades reales de los y las canarias son los problemas a solucionar, lo demás es discriminar y enfrentarn entre sí a las y los canarios.


Artículo que recoge la aportación que hicimos Pablo Gómez Godoy, José Juan Sansó, Maricarmen Méndez Altozano y un servidor el 22 de enero... de 2016 y que ni entendieron, ni quisieron entender.



sábado, 27 de mayo de 2017

UNA GUAGUA LLAMADA DESEO



Cantaba sabina que siempre que intentaba mudarse al barrio de la alegría … ya había salido el tranvía. Por desgracia la estación de guaguas, nuestra sociedad en el símil, se desmorona en Canarias y, en vez de ponernos de acuerdo en salir ya, seguimos sin un proyecto político con posibilidades de conseguir una mayoría social.

Para convencer a terceros, se debe dar ejemplo: “para otros vendo lo que para mí no tengo”
Podemos es, hoy por hoy, el único partido que puede aglutinar las ansias de un cambio que la sociedad, en su conjunto, demanda. La gente opina, y de manera tenaz a través de las encuestas del CIS, que sus mayores preocupaciones son la corrupción y los políticos, junto con el empleo y la economía. Si bien la corrupción es uno de los ejes estratégicos de Podemos (la última medida como el Tramabus lo demuestra), no es menos cierto que no está claramente definido cuál es el modelo económico para erradicar el desempleo y mejorar las condiciones laborales. Pero aún el tema de la corrupción queda en entredicho cuando los mecanismos internos ni funcionan, ni se ve interés en que lo hagan dentro del partido: Garantías acusada de partidismo, falta de participación y de transparencia, especialmente en Canarias… Como indica el refrán, “para otros vendo lo que para mi no tengo”, Podemos Canarias no tiene transparencia: las últimas publicaciones a regañadientes e incompletas: ¿Cuánto gana su diputado o Consejero del Cabildo? La participación es un páramo: ¿Cómo inscrito recuerda Usted la última vez que pudo proponer algo para que en el Parlamento de Canarias o en los distintos Cabildos se presentase algo?... Yo tampoco! Y, de Garantías, mejor no hablar porque es una verdadera vergüenza: miles de denuncias que están paralizadas, con el riesgo que, detrás de ellas, hechos incluso delictivos, hayan sido paralizados por los dirigentes del partido: Así no! Pero así no de puertas adentro, y así no, pues ni esperes el voto unánime de la sociedad a la que te diriges!

Con las islas no capitalinas, ni cuento
La actual dirección ha cometido un tremendo error político de desprecio hacia la insularidad. Canarias es una única tierra, con un sentir claramente definido, pero también es un archipiélago. No es casualidad que fuese un majorero, para evitar los problemas de la insularidad en islas no capitalinas, quien consiguió, de manera magistral, rescatar y dar forma a los gobiernos insulares a través de los cabildos. Con la llegada de la democracia, la triple paridad pretendió, en el ámbito de Canarias (y este es el quid de la cuestión), compensar el hecho de la doble insularidad (además del equilibrio provincial). La realidad es que es una medida injusta electoralmente pero que tampoco mejoró las condiciones de los no capitalinos. Sólo derivó hacia una mejora de las distintas oligarquías político y económicas insulares. Cada vez que en la prensa se escribe “cada majorero recibirá”, (y póngase aquí fondos del ITP o parte de presupuestos del gobierno de Canarias) “X” euros, se está escribiendo una falacia: no llegan al pueblo. Sólo sirve para repartir entre cuatro políticos y cuatros “empresarios” a la hora de hacer obra pública, la mayoría de las veces innecesaria y, por desgracia, con el binomio despilfarro-corrupción, mantener este sistema que a cuatro beneficia. Ahora bien, transmitir únicamente (y no solucionar el resto) de la injusticia que el voto de un majorero valga más que el de 7 canariones, por ejemplo, es olvidar que, cuando un majorero tiene una enfermedad, debe trasladarse a Las Palmas. Que cuando un majorero quiere estudiar en la universidad, debe trasladarse a Las Palmas costeando la familia ese esfuerzo… No. Que el estatuto de autonomía debe reformarse para que las necesidades de todos y todas las canarias sean por igual, por supuesto, tanto en derechos de empleo, vivienda, sanidad y educación, como en los electorales. Y, ojo, que no me olvido de nuestras islas interiores, porque el mismo problema que alguien de Arrecife, lo tiene en San Nicolás o en Buenavista del Norte… sigue habiendo Canarios de primera y de segunda.

Un partido para defender el voto de la izquierda o un partido abierto?
La gente: nuestros vecinos, el dueño de la tienda de la esquina, quien me prepara el café en el bar del barrio, no entiende de política. Circunscribir el discurso que “la izquierda es buena porque defiende al pueblo y derecha mala porque no lo hace”… es un grave error y no entiende el porqué “un obrero vota a las derechas”. Transformar una mayoría social en mayoría política implica entender, y dar soluciones, a los problemas de nuestra gente, de toda ella. Y, para ello, la dirección política debe entender y fomentar la transversalidad y evitar el eje izquierda-derecha. Es evidente que alguien que se declare de izquierdas ya está mentalizado y que entiende el problema, pero la inmensa mayoría de personas que vota a la derecha, sea PP y Ciudadanos a nivel nacional o Coalición Canaria aquí en Canarias, también quiere que los pilares de la Justicia Social (empleo, vivienda, sanidad, pensiones y educación) estén protegidos por la administración. Podemos Canarias debe ser el partido de la gente, que da soluciones a la gente en lo que le preocupa a la gente…

Si defendemos la participación ciudadana en las administraciones locales, es evidente que debe hacerse en el propio seno del partido. Pero aún más debemos avanzar en lo que nos une: erradicar la emergencia social de Canarias y que nuestra riqueza no quede cautiva en manos de cuatro granujas. Es evidente que hay diversas sensibilidades y destinos finales buscados según cada uno, pero hay un camino inicial común que queremos la inmensa mayoría de la gente y, por tanto debe ser la guía del partido que pretende ser de la gente. El presentar un continuo conflicto con organizaciones afines, cerrar filas dentro del partido con alejando a la gente ilusionada, usar katanas para cercenar a aquellos que puedan hacer sombra y sólo aceptar a los próximos es encerrarse en una organización desvinculada con aquellas personas sensibilizadas con un cambio a unas administraciones decentes.

“Creo que en un momento como este hay suficiente gente para poder ser mayoría. Y si ser mayoría implica tener un discurso diferente, que la clave es democracia frente a la dictadura, implica ser un poco más tolerante con la gente que no piensa como tú, pues qué le vamos a hacer! La política divide o diferencia a los que tienen éxito de los que fracasan. Y, a veces, cometer errores en momentos de excepcionalidad y ser conservador en momentos de excepcionalidad es cometer un crimen, porque la responsabilidad de los militantes no es con la izquierda, es con este país”
Pablo Iglesias, 14/02/2014

La construcción de una sociedad: Un proyecto claro
Incluso antes que un país o nación, es necesario construir una sociedad. Es básica que exista la mentalización en nuestra gente que, para alcanzar una vida plena, bandera del tejado de nuestra casa común que queremos construir, los pilares deben ser la existencia de un empleo en condiciones dignas, un derecho a la vivienda, unas pensiones garantizadas, una sanidad y una educación pública, universal y de calidad. Pero esos pilares, base de lo que denominamos estado del bienestar o Justicia Social, quedarán en meras políticas económicas desvinculadas del sentir de la ciudadanía y, por tanto, no las hará suyas si no hay unos cimientos sociales en los que se apoye: la igualdad de oportunidades mediante el feminismo, la participación ciudadana y la transparencia en la gestión pública, una actividad sostenible con el medioambiente y con un trato digno a los animales, etc. deben estar presentes en el sentir de la gente. Sino, los pilares no se sostienen. El individualismo del sur de Europa, magnífico para algunas cosas, hacen que no sintamos lo público como propio: Nuestra casa no debe terminar en la puerta: incluye las aceras, las calles… Y ahí llegamos a un punto más difícil, si cabe, porque lo anterior tiene una solución más rápida simplemente con gobiernos decentes. Pero sin un suelo sólido que sostenga el edificio, éste se viene abajo. Y no se conseguirá en un año. Hace falta, como decía Pepe Mújica: invertir primero en educación, segundo en educación y tercero en educación. Las sociedades que consideran suyas lo público, lo defienden. Igualmente se debe tener en cuenta, y relacionado con ese individualismo, la poderosa herramienta que es el liberalismo. Por desgracia, los políticos de izquierda olvidan que, tal y como indicaba Erich Fromm el individuo anhela su libertad, aún por encima de sus condiciones materiales: llevándolo a extremos, antes pobre en Nueva York, que igualitario en cualquier dictadura del proletariado.


Ejes programáticos: bajar a tierra y dejar las generalidades y grandilocuencia
Si esa es la casa que queremos, es evidente que Podemos, como partido, debe dar los medios y guiar a los distintos electos en los diferentes ámbitos de actuación: Senado, Parlamento de Canarias, cabildos insulares y ayuntamientos.
Se deben fomentar entre la ciudadanía la participación para elaborar, coordinar y presentar propuestas que permitan una correcta educación de nuestra infancia y juventud. Que se desarrollen y se cumplan efectivamente los principios feministas de igualdad de género, de participación ciudadana, de transparencia en las instituciones, de defensa de los derechos de los animales y sostenibilidad ambiental y con nuevo modelo económico y energético. Y ello permitirá definir políticas concretas de pensiones, sanidad y educación pública, universal y de calidad; De acceso universal a la vivienda y de economía de pleno empleo basada en condiciones laborales dignas. Estas políticas, además, deberán mantener, mediante el uso de los fondos europeos existentes, el turismo como motor de nuestra economía de manera sostenible y basado en nuestra singularidad, en la soberanía alimentaria (y consecuente hídrica), en una economía circular sostenible, en un nuevo modelo energético y en la tecnificación de nuestra malla empresarial: prioridades de un Nuevo Modelo Productivo (NMP) que cree empleo y en condiciones dignas con empresas, pequeñas y medianas, competitivas en valor añadido y no en precio, que busquen en la reducción del coste laboral su viabilidad.

Mucho por hacer y, por desgracia, dirigentes más preocupados en su carrera política con fotos para la galería que en trabajar para afianzar un proyecto de mayoría política que traiga los cambios que necesita nuestra sociedad.

martes, 23 de mayo de 2017

Lo pequeño es hermoso



Hoy es uno de esos días en los que usted puede cambiar el mundo a mejor. No será un salto cuantitativo enorme. De hecho será pequeño, muy pequeño, pero sí a mejor y está completamente en su mano.

Tituló Ernst Friedrich Schumacher su libro más conocido como “Lo pequeño es hermoso: Economía como si la gente importara” porque  cuestionaba si estamos midiendo correctamente el bienestar de las personas utilizando únicamente términos económicos; si los recursos naturales están correctamente tratados en las teoría económicas y si, en definitivas cuentas si los economistas debemos enfocar los esfuerzos hacia un desarrollo sostenible que traiga bienestar a la sociedad, en vez de a un crecimiento continuado que provea de bienes y servicios a las personas.

El crecimiento de las empresas está fuertemente motivado por cuestiones de eficiencia productiva como el estiramiento de los costes fijos y por la presencia de unos rendimientos crecientes a escala. Pero, lo que es peor, por el deseo de un mayor control de los mercados vía intervención en las políticas gubernamentales. Esto es lo que conlleva un “cuanto más grande, mejor”. Mejor si, para las grandes empresas,  pero no para los ciudadanos que somos sus consumidores.

Hoy les propongo que dediquen unos minutos a cambiar de suministradora eléctrica. Supongo que serán de aquellas personas que se quejan que la factura de la electricidad no para de subir, que estamos acabando con nuestro ecosistema e incluso que las compañías eléctricas españolas son una de las principales fuentes de corrupción de nuestro país vía oligopolio vinculado a las famosas puertas giratorias y que, por tanto, son el origen de los males de nuestra situación económica, política y, en definitivas cuentas, social.

Para ese pequeño pero hermoso paso, sólo tienen que seguir el siguiente link y dar sus datos. La lectura del resto del artículo, que recoge la presentación de una reciente charla en la que he tenido el honor que me invitasen, es potestativo:



Electricidad y modelo energético
 

Situación Actual del sistema eléctrico y previsiones 
1.- Porcentaje del consumo de electricidad sobre el total.
2.- Sustitución de combustibles fósiles: tanto en la generación eléctrica como en el transporte terrestre
 
Funcionamiento del sector eléctrico
 1.- Producción. Alta dependencia de combustibles fósiles no renovables: Petróleo y gas. Problemas de garantía del suministro, medioambientales y para la salud. Centralizado.
2.- Transporte y distribución. Pérdidas en red: Mejor acercar la producción de energía eléctrica a su consumo. Operadora exclusiva Red Eléctrica Española (REE), 20% propiedad pública y el resto empresas privadas e inversores. Obligación de las productoras y de las comercializadoras.
3.- Comercializadoras. La electricidad que venden es la transportada por REE, no siendo coincidente con la producida por ellas, en el caso de ser también productoras. 
 
Mapa de suministradoras



Coste “de la luz”. Componentes principales:
Equipos de medida
Impuestos 
 
Potencia (*)
Consumo
 
(*) Mientras el precio de la energía consumida tenía un incremento del 83% en 12 años (2003-2015), la potencia aumentó un 90%... en un solo año (2013).Desmotivación para reducir el consumo. Dificultad de reducir el coste por complejidad de hacerlo la potencia contratada.
A su vez, se descompone en:
Coste de producción
Incentivos
Coste de redes de distribución y transporte
Otros costes (déficit tarifario) (https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%A9ficit_de_tarifa)

Coste “de la luz”. Medidas que podemos hacer.
Evitar el despilfarro: Ahorro energético: apagar luces y desenchufar televisiones y ordenadores. Los electrodomésticos son más eficientes y, por tanto, no necesitamos tanta potencia contratada. Recuerden que aunque el diferencial sea de, por ejemplo 3Kw los picos (neveras, termos, etc.) saltan a mayor potencia…
Producir parte de la energía que necesitamos: paneles solares para calentar agua, por ejemplo. Si producimos de más y pretendemos volcar a la red, debemos pagar un peaje, pero si producimos una parte de lo que consumimos de día, entonces no. Otra opción es desconectar completamente, especialmente en viviendas unifamiliares aisladas
Contratar con compañías que produzcan con energías limpias.
 
Som Energía
Es una cooperativa, es decir que es una empresa cuyo objeto principal es el suministro de servicios a los socios-propietarios, en este caso electricidad y, además, 100% renovable y certificado por terceros. Además no tiene ánimo de lucro, con lo que su actividad no va orientada a retribuir a los propietarios (dividendos), sino que los beneficios son para crecer y producir más energía de origen renovable



Los consumidores, por ley, tienen derecho a cambiar de comercializadora. El trámite es bastante sencillo. El problema puede estar en que la instalación del consumidor cumpla la normativa en el momento del cambio.
Si es una instalación antigua, puede (pero no tiene porqué ser así) que obliguen a que un técnico emita un certificado de cumplimiento e incluso hacer algún cambio en la instalación para que cumpla: Boletín de instalación de baja tensión.
En cualquier caso, si la comercializadora lo pidiese y no quisiésemos hacer el trámite, con desistir del cambio se mantendría la comercializadora eléctrica que tengamos.
 


Un requisito que se pide para ser socio de Som Energía es el desembolso de 100.-€. Cantidad que corresponde a la cuota como cooperativista y que, por tanto, el día que queramos dejar de ser socio, nos devolverían.
Una vez que se es socio, se pueden contratar todos los contratos eléctricos a nombre del socio. ¿Y, si no soy socio? Un socio puede tener hasta 5 contratos de suministro a nombre de otras personas. Cada contrato de suministro tiene sus características de potencia y domiciliación bancaria independientes.
En el caso de no tener aún suministro eléctrico, también se puede contratar un alta nueva.
Todos los trámites se realizan por Internet y dispone también de un teléfono de asistencia.

Artículos sobre cooperativismo en el sector eléctrico


 




miércoles, 19 de abril de 2017

Ejes económicos de cualquier propuesta decente para Canarias




No hay una economía más democrática que aquella que permita, a las personas que quieren emprender, el que puedan hacerlo y que se garantice un ascensor empresarial para iniciar su actividad y crecer su proyecto hasta que sea estable en condiciones justas. Si la actividad empresarial en vez de concentrarse en unos pocos oligopolios, estuviese repartido entre miles de pequeños y medianos empresarios emprendedores, la economía se democratizaría y, los medios de producción pertenecerían a aquellas personas que quieren emprender y no a unos pocos fondos de inversión internacionales. Actualmente la competencia desleal de las grandes empresas que monopolizan los diversos sectores, las trabas administrativas que dificultan el proceso y el excesivo número de pequeños competidores para una economía en gran medida de subsistencia, cercenan hoy por hoy, esta necesidad. Para ello hay que acabar, mediante transparencia en las instituciones públicas, con el clientelismo que favorece a la trama de empresas vinculadas con la corrupción. Hay que apoyar decididamente, mediante la canalización de los numerosos fondos europeos, el emprendimiento en sectores clave como la modernización e internacionalización del sector primario, la industrialización, la economía circular y un nuevo modelo turístico. Todo ello con unos empleos de mayor cualificación y consiguientes salarios y un mayor valor añadido a la producción.

Las políticas fiscales españolas se basan en la premisa que el que las empresas que tengan beneficios están exentas de pagar impuestos sobre ese rendimiento, siempre y cuando reinviertan en activos productivos para su propia empresa. Los diferentes mecanismos, como las deducciones en Activos fijos y los específicos de Canarias RIC, o las DIC lo desarrollan. Ello implica, por un lado, que el estado está sostenido por impuestos que pagan los trabajadores: tanto asalariados como pequeños empresarios. Las rentas del trabajo están penalizadas con respecto a las del capital. Pero, por otro lado, el problema de las pequeñas empresas no es la bonificación para con sus beneficios, sino una mera subsistencia. Por último, las inversiones que se bonifican no crean empleo en Canarias. No potencian un sector industrial local: los vehículos, ordenadores, maquinaria, etc que se subvencionan se producen fuera y, por tanto, en nada beneficia a la sociedad en la que desarrolla su actividad. Además, conviene reseñar el gran engaño de este sistema ya que las empresas renuevan necesariamente su inmovilizado  por obsolescencia y crea la paradoja que por la adquisición de esos bienes (vehículos, equipamiento informático, maquinaria, etc.) que de todas formas iban a adquirir, le exoneran del pago de impuestos. Esta situación genera lo que diversos economistas de prestigio han denominado la polarización de las de capital frente a las del trabajo y han acusado de ser el origen de la actual crisis económica y financiera


Nuestro sector primario cuenta con lo más difícil: productos de altísima calidad ya reconocidos internacionalmente, aparte del plátano y del tomate que ya cuentan con sus canales de distribución y sus grupos de presión que garantizan su continuidad. Pero, por desgracia, el aloe, el queso, la carne de cabrito y los productos de huerta están controlados por un reducido número de distribuidores cuyo interés es seguir monopolizando la comercialización del mercado y, para poder hacerlo, necesitan mantener un reducido tamaño. La administración debe abrir mercados en el exterior. Debe crear las infraestructuras para que la iniciativa privada pueda apoyarse en ellas, crecer y desarrollar el sector primario y el secundario vinculado a éste. Por otra parte, es increíble que en una sociedad como la canaria que ha vivido vinculada a la agricultura, a día de hoy necesite la importación de la inmensa mayoría de los productos alimenticios que consume.
No se trata de buscar un sistema autárquico de soberanía alimentaria, ya que no tenemos ni la especialización ni las características naturales para la producción de la totalidad de los bienes a consumir, sino aumentar la producción del sector primario y equilibrar la balanza, y preferiblemente en términos económicos mediante productos de alto valor añadido, de importaciones – exportaciones del sector primario.

En general el Nuevo Modelo Económico debe, necesaria y urgentemente dada la situación de limitación de recursos, dirigirse hacia la soberanía energética y la economía circular del reciclado. En lo que respecta a la energía hay que romper el oligopolio de las grandes compañías eléctricas mediante políticas energéticas de ámbito canario, insular y municipal. Y ello con independencia de la nefasta trama de corrupción, puertas giratorias y estafa a los consumidores del gobierno estatal. Es una facultad del gobierno de Canarias  el potenciar el ahorro energético y la producción de energías limpias cerca de los sitios de demanda como los polígonos industriales y complejos turísticos. Es una facultad de este gobierno y de los cabildos y municipios, el potenciar el transporte público y cambiar éste al eléctrico. Es una facultad de este gobierno el incluir en los planes urbanísticos un modelo de ciudad sostenible, es una facultad de este gobierno el que se cree la infraestructura para que se usen los vehículos particulares eléctricos… A pesar de quien “gobierne en Madrid” se puede cambiar el modelo energético en Canarias. Con respecto a la economía circular se hace aún más acuciante dada la limitación física y fragilidad de nuestro territorio: no se puede mantener un sistema de vertederos que se limita a enterrar nuestros residuos. Hay que seguir la senda de los países más avanzados y fomentar el ahorro y la reutilización, así como crear infraestructuras para reciclar nuestros residuos: para compostar y devolver a la tierra sus nutrientes, para volver a hacer envases con los que se están vertiendo, para hacer papel y cartón con aquellos e incluso para hacer nuevos productos con los demás residuos. Todo ello redundaría en una economía diversificada, sostenible, de mayor valor añadido, con puestos de trabajo cualificados y con una remuneración digna.


Por último, nuestro modelo turístico está enfocado al de masas de sol y playa. Y, a pesar de batir record en ocupación y número de turistas, el desempleo y la precariedad no son erradicados. Así, nos encontramos con dos problemas gravísimos que deben ser resueltos por la administración en Canarias: por un lado se promociona y se compite en precio, con lo que los empresarios del sector repercuten la reducción del precio para mantener sus márgenes en el coste más fácil, apoyado con los gobiernos empresarios áticos y peperos: el de personal. Este modelo ha desembocado también en una oferta de “todo incluido” que ha arrasado a la restauración y pequeño comercio de zonas turísticas. Por otra parte, el alojamiento de los turistas, tradicionalmente en pequeños núcleos poblacionales ya existentes “pueblos vacacionales costeros” se ha roto. Por una parte se pretende crear unos espacios artificiales donde alojar los turistas sin que haya residentes creando unas ciudades artificiales. Por otra parte en aquellas pequeñas poblaciones el turismo de vivienda vacacional ha derivado el alquiler de vivienda, necesario para los propios trabajadores residentes, hacia uno más rentable de turismo de temporada tipo airbnb creando un acuciante problema de falta de vivienda. Ante una situación como esta, yo me pregunto: ¿Irías a París (principal destino turístico mundial) si sólo hubiese monumentos y turistas (y no hubiese ningún parisino)?... es evidente que no. La mayoría de los turistas que nos visitarán  quieren un entorno real, con una cultura que conocer en su periodo vacacional. La solución que debe hacer el Gobierno de Canarias es no permitir el aumento de planta alojativa hotelera y de apartamentos turísticos (lo que conllevará a un aumento de los precios vía ley de la oferta y la demanda) y una regulación en igualdad de condiciones en cuanto a la calidad en la prestación del servicio a ese otro segmento que es el turismo de vivienda vacacional. Y, en aquellas poblaciones que falte vivienda para los residentes promover el alquiler y la compra de vivienda social, bien sea VPO o a precio tasado. Todo ello, además, teniendo en cuenta un urbanismo menos agresivo y más sostenible energéticamente y con menos destrucción de litoral.

martes, 31 de enero de 2017

Globalización, economistas y bacterias






Globalización, economistas y bacterias

Muchas veces nos acusan a los economistas de ser los culpables de la desigualdad y que las cosas no vayan como se esperan. La Economía la estudiamos los economistas, pero las decisiones sobre qué, cuándo y cómo hacerse la toman los políticos. Quiero indicar en este artículo las líneas de investigación en las que han trabajado y que actualmente siguen haciéndolo muchos de mis compañeros. Aquellos que pretenden que, como decía Sampedro, los pobres seamos un poco menos pobres. En este artículo quiero mostrar las líneas de trabajo e investigación  para una sociedad mejor y más eficiente. Quizás no más feliz, pero si más justa. Tanto económicamente, en el sentido de la teoría neoclásica, como medioambiental, social y globalmente, en su sentido político






Sostenibilidad medioambiental: La tierra es muy grande. No hay problema… ¿o sí?
La humanidad, entendida como la colonia de una especie en un entorno limitado, sigue la siguiente regla de la biología: Toda especie tiende a ocupar todo su ecosistema. En la naturaleza llega a un equilibrio con otras, pero en nuestro especial caso, no hay ninguna otra en el ecosistema que pueda equilibrar nuestro crecimiento. ¿Será por eso que la humanidad lleva siglos luchando entre sí?...

La enormidad de nuestro planeta no quita que sea limitado. ¿Cómo de grande es para nuestra medida? ¿Quizás lo es tan grande como una placa de Petri para una bacteria?... Veamos: la superficie de la tierra es de 510 millones de Km2  y si consideramos que la altura promedio de una persona, por poner una cantidad, sea de 170 cm (0,0017 Km para usar la misma unidad) , tenemos que la relación entre nuestro cuerpo y nuestro planeta es de 300.000 millones de veces nuestro propio cuerpo (510 M Km2 /0,0017).

En cuanto al hogar de las bacterias, supongamos que la superficie de una placa de Petri, de 10cm diámetro, es de 78,5 cm2 (7850 mm2) y la longitud de una bacteria “normal” de 1 µm (0,001 mm). La relación, en este sencillo ejemplo, queda para la bacteria 7,85 (7850/0,001) millones de veces su propio cuerpo.

Así pues, la tierra sería como 38.216,5 (300.000/7,85) placas de Petri. Visto de otra manera, si nosotros fuésemos bacterias, nuestra placa de Petri serían las tierras que emergen en las islas de Macaronesia y el resto de la tierra, mares  incluidos, completamente vírgenes donde poder expandirnos e ir agotando los recursos. Parece que tenemos margen. El problema es que, siguiendo con la comparación, las bacterias al cabo de un día ya están todas muertas, pues no están en un ecosistema en el que puedan limitar su crecimiento por la presencia de otras especies competidoras y así alcanzar el equilibrio. Luego, si fuese así para la humanidad, tendríamos una esperanza de vida como colonia de 38.216 días, o lo que es lo mismo 104 años… Si fuésemos bacterias ya estaríamos todos muertos. Al ser humanos, nos queda tiempo, pero no infinito salvo que aprendamos a vivir de manera sostenible con nuestro entorno. Las bacterias no lo saben hacer. ¿Seremos nosotros más listos que las bacterias?

La obtención de energía no es problema… a medio plazo
El problema de nuestro medio entorno, considerada la humanidad de manera global, no es la energía. Técnicamente hoy podemos producir toda la que necesitamos para nuestras necesidades actuales como la consecuente con un crecimiento similar al actual. Además de diversas maneras: tanto con medios muy elaborados para obtener de una energía muy dispersa como la eólica y la solar, como la puntual, como la geotérmica. La transición, técnicamente, es simple desde los combustibles fósiles a otras fuentes limpias. Y ello incluso eliminando la proveniente de la fisión nuclear que genera una enorme problemática, no resuelta, de residuos. Pero es que la estrella de la energía está por llegar, y lo hará en breve: la fusión nuclear. Una energía limpia e inagotable que se basa en las estrellas, en nuestro propio origen. Y, curiosamente. se obtendrá también el sueño de los alquimistas: convertir un elemento químico en otro.

El problema hoy de la energía no es su escasez o imposibilidad técnica de obtención, sino que el uso de combustibles fósiles, además de rápidamente agotable, son tan contaminantes como para cambiar el clima de nuestro planeta. La transición hacia un nuevo modelo energético debe ser uno de los ejes de las políticas económicas y debe hacerse de manera urgente. Tanto en el cambio de su producción por energías renovables, como en su descentralización hacia la demanda y su consecuente democratización. El uso eficiente con una correcta planificación urbanística tanto dentro de las ciudades que además las haga “más humanas” y permita los desplazamientos a pie o en bicicleta, como entre los núcleos de población con unos medios de transporte públicos; evitar el despilfarro y potenciar la eficiencia industrial y personal usando la energía que realmente necesitamos sin despilfarro son los ejes de las medidas que deben tomarse.

El agua, tampoco.
Otro de los problemas acuciantes de la humanidad es la falta de agua potable. No obstante, si tenemos energía prácticamente ilimitada, la producción de agua potable tampoco será problema. En ambos casos, energía y agua, la producción no implica su correcta distribución: que haya suficiente para todos, no quiere decir que todos tendrán la suficiente. Ya lo vemos como nuestra humanidad en alimentos, sanidad, y diversos bienes de consumo no es eficiente en la distribución.

Los recursos naturales si son limitados para el uso de la humanidad: de la eficiencia económica neoclásica a la sostenible medioambientalmente.
Pero aún teniendo la energía y agua necesaria, los recursos naturales para producir bienes y servicios si que son limitados. No digamos la flora y la fauna. Es por ello que la sociedad en su conjunto debe ser consecuente y evitar el despilfarro, potenciar el uso correcto, la reutilización y el reciclado. Los procesos productivos deben ser consecuentes con este principio. La teoría económica clásica nos indicaba que había tres factores para la producción: El Trabajo, el Capital (que se pone en funcionamiento mediante las infraestructuras) y ambas mediante una función que dependía de la tecnología, la tercera variable. Las ciencias son hijas del momento en el que se desarrollan. Y si la sociedad ni había considerado el problema de la sostenibilidad, la economía no iba a adelantarse a su tiempo. La fórmula Cobb-Douglas, por ejemplo, sirvió para los propósitos que se necesitaban en su momento, pero ahora no. La cuarta variable, la sostenibilidad, medida en términos económicos como el coste de reposición a su estado natural de las materias primas necesarias para la elaboración de un determinado bien (y su agregación para la obtención de la función de producción de una economía en su conjunto) se hace patente que debe aparecer en los tratados de economía. La eficiencia ya no sólo puede medirse como ratio entre lo producido y el capital y trabajo utilizados, sino que la eficiencia debe ser entendida económica y medioambientalmente. Las políticas económicas, por tanto, deben ir encaminadas a la investigación de la sustitución de los elementos limitados (por ejemplo del cobre a grafeno de origen vegetal); a obligar el uso de materiales reciclados para los bienes de consumo; a concienciar sobre el ahorro, reutilización y el reciclado.

Producir lo suficiente para todos no implica que todos tengan lo suficiente: Eficiencia social
Lo anteriormente expuesto se refiere a la Economía Política que provee a una sociedad los bienes y servicios que ésta demanda. Es evidente que hay otra cara de la moneda, ya en políticas económicas que sean las que de manera predistributiva y redistributiva haga que todos tengan suficiente. Mucho ha avanzado la economía en la medición de la desigualdad: Curva de Lorenz, coeficiente de Gini, Indicadores de pobreza… pero, sin embargo, se está retrocediendo en la sociedad occidental.  Además, y teniendo en cuenta que uno de los factores está relacionado con nosotros mismos, esto es el trabajo, la eficiencia del sistema debe ser que tanto éste se distribuya de manera equitativa (haya trabajo para todos), como que las mejoras tecnológicas hagan que su consecuente disminución (todos trabajemos menos) y así sea eficiente económica y socialmente. Por desgracia las mejoras tecnológicas no han desatascado el descenso del número de horas trabajadas en nuestra sociedad occidental, salvo excepciones. Las Políticas Económicas, consecuentemente, deben ser tendentes en mejorar la distribución y reducción del trabajo, así como la pre y la redistribución de la riqueza.

La eficiencia global.
De nada sirve, globalmente, que una parte de la colonia soluciones sus problemas de recursos a costa de la otra. La solución no es, evidentemente, un capitalismo colonial que trasvase los recursos de una zona a otra. De una parte de la humanidad a otra Por otra parte, la solución, si bien puede venir de acuerdos globales, como las cumbres del clima, es en lo individual en lo que puede hacer más palanca: tanto en nuestro comportamiento diario de un uso razonable de la energía y de los bienes consumo políticas económicas que luche  contra el consumismo desaforado, como desde ayuntamientos, cabildos, comunidades autónomas hasta llegar a las instituciones nacionales y europeas. El quid de la cuestión, entiendo yo, es no esperar que la solución, normativa en políticas económicas, se aporten desde arriba, sino que desde abajo aquí y ahora se pueden tomar muchas medidas para mejorar la situación.

Esta es la dirección a seguir. Esto es lo que la sociedad está dedicando recursos con científicos, ingenieros, arquitectos … y economistas, especialmente en la medición de los efectos y articulación de propuesta Toda medida que vaya en contra serán pasos a desandar. Hay una nueva economía que, como vemos, trata de estos temas. Muchos son los economistas que estudian cada tema y aportan sus conclusiones para una sociedad mejor. Pero no somos los economistas los que tomamos las decisiones sobre qué y cómo hacer. Son los políticos, en general nombrados por la ciudadanía, por la propia colonia. Nosotros, como técnicos, sólo nos queda ver y analizar quienes van mejor encaminados. En este sentido, el camino a seguir, a título personal y basado en los indicadores de eficiencia económica, social, medioambientalmente y “políticamente global” son hoy en día los países nórdicos. Evidentemente no son perfectos, pero son los que mejores indicadores tienen. Para mí son el referente de quienes debemos aprender y, de esta forma, mostrar a los demás países, que hay otra manera de conseguir sobrevivir como especie en esta nuestra pequeña placa de Petri llamada Tierra.