viernes, 8 de abril de 2016

Una cabeza de cabra en mi cama



Fuerteventura: Esta es nuestra isla

Una isla hermosa con playas infinitas y rincones inimaginables que recibe más turistas que Cuba, pero con la cuarta parte de su población en paro y una cantidad similar con trabajos de miseria.

Una isla que los romanos llamaba herbania por lo verde, y que ahora es desértica por la falta de agua. Agua que depende del petróleo que traemos de muy lejos y del que sólo tenemos reserva para un par de semanas.

Una isla con sol y viento como para cubrir todas nuestras necesidades de energía, pero que unos miserables la tienen está encerrada en un papel, en un decreto.

El majorero es un pueblo sufrido que, no muy lejano en el tiempo, ha pasado penalidades e incluso hambre. Hoy nuestras familias son desahuciadas, nuestros hijos no pueden estudiar en la Universidad, los comedores sociales se llenan, pero el Cabildo de Fuerteventura invierte en grandes obras que no se utilizan mientras el único hospital lleva años sin terminarse.

Fuerteventura ha sido sistemáticamente traicionada por sus políticos que mantienen a nuestra isla y sus gentes en este estado: Habiendo recursos suficientes a nuestro Cabildo le ha sobrado dinero y no lo usa en su gente. Y nuestro Gobierno, el de Canarias, ha gastado más de 25 millones de euros en una obra, Tindaya, de la que no se ha movido una sola piedra.

No es casualidad que la canción sin miedo sea de nuestra hermana Rosana. Pero los que no nos doblegamos ante estos miserables, somos proscritos en el trabajo y nos espera una cabeza de cabra en nuestra cama.

El mayor enemigo de un pueblo es su propio tirano

Dedicado a todas aquellas compañeras y compañeros que por sus ideas políticas, son discriminados, difamados, e incluso agredidos