martes, 22 de diciembre de 2015

Tasa Social. Implantar una tasa al sector turístico y su bonificación como medida de política económica en el Cabildo de Fuerteventura.



Si de verdad hay voluntad política para que el sector hotelero sea de calidad y garantice su futuro como  motor de la economía insular,
Si de verdad hay voluntad política para que la actividad hotelera sea compatible con el medio ambiente,
Si de verdad hay voluntad política para que la actividad hotelera no se haga de espaldas a la economía de nuestras islas y, por último y aún más importante, si cabe,
Si de verdad hay voluntad política para que se genera trabajo y éste sea en condiciones decentes,

... esta medida se aprobaría por unanimidad.

El objetivo de esta medida no es recaudar dinero. De hecho nace con la voluntad de NO recaudar. Nace con el deseo que todos los hoteles de Fuerteventura se bonifiquen porque todos sean respetuosos con el medio ambiente, sean calidad, estén vinculados con la economía local y, sobre todo, creen empleo en condiciones decentes. El buen empresario existe. El buen hotelero cumple las premisas para estar bonificado y no tener que pagar la tasa.



I. Antecedentes. Situación actual de Fuerteventura y su sector hotelero.

- Situación general de Fuerteventura

Si la situación económica y social en la que está inmersa la totalidad del estado español es desoladora, en Fuerteventura, se eleva a máximos insostenibles con una tasa de desempleo del 32,13% según la EPA del 4º trimestre de 2014 que es de las más altas de España (1). Los problemas sociales que conlleva, tales como las ejecuciones hipotecarias, personas en pobreza, etc. igualmente alcanzan las mayores cotas del Estado (2).

La administración insular, que cuenta con medios suficientes para paliar esta situación, hasta ahora se ha centrado en políticas neoliberales de construcción de grandes infraestructuras que se han demostrado inútiles tanto para la reactivación económica, como para mantener mínimamente los derechos básicos de la ciudadanía. Infraestructuras que han beneficiado únicamente a unas pocas grandes contratas y que, además, lastran el presupuesto insular en cuanto a su mantenimiento y conservación.

- El sector turístico en Fuerteventura
Hay 4 factores determinantes de la actividad económica en relación con el turismo: Calidad, medioambiente, entorno socioeconómico y condiciones laborales. En ellos hay actuaciones públicas y carencias que solucionar desde el cabildo.
  • La administración insular está concienciada de la importancia de la calidad en el sector hotelero, motor de nuestra economía y, por ello, La Mesa de Calidad Turística del Cabildo de Fuerteventura está implicada en la mejora de la calidad de este sector, y, para ello, ha aprobado recientemente el promover Sistema Integral de Calidad Turística En Destino (SICTED).
  • Por otra parte, el cabildo de Fuerteventura también invierte en infraestructuras medioambientales como un sistema insular de depuración de aguas residuales, ampliación del complejo medioambiental de Zurita para el tratamiento de RSU orgánicos, etc.
  • Además, el pleno del Cabildo ha aprobado nuestra propuesta sobre el estudio de un paquete de medidas que incluye el liderar, en Fuerteventura, el acuerdo entre el sector primario y el hotelero, apoyado por el propio gobierno de Canarias, para que, en nuestros hoteles, se consuman productos canarios mediante la promoción de degustaciones, acuerdos para incluir en los menús de los buffet, bonificaciones por uso de productos canarios, etc. (3)
  • Por último, la precariedad laboral y el incumplimiento por parte de una parte de empresarios referente a las condiciones laborales es un tema recurrente en los medios de comunicación y en las declaraciones de los políticos, incluido el  propio consejero de turismo, D. Blas Acosta “…están exprimiendo a los trabajadores desde el punto de vista del esfuerzo que se tiene que hacer para la empresa, pero esto debe terminar no pueden ni deben prolongar más estas condiciones. Se hace necesario que inviertan sus ganancias no sólo en beneficios sino también en reformas, mantenimiento y personal.” (4). Sin embargo, hasta ahora no ha habido medidas de política económica para solucionar este grave problema ni se ha presionado al Gobierno de Canarias para que la inspección de trabajo ataje estas prácticas indeseables.
Por último, contamos con una herramienta para identificar aquellos hoteles implicados con la isla en la que realizan su actividad, ya que el pleno del Cabildo aprobó potenciar la RSC en el sector hotelero.

- La defensa del Medio Ambiente

En relación con un uso racional de los recursos naturales y la sostenibilidad de la propia presencia del ser humano en este planeta, debemos enfocar nuestros esfuerzos en conseguir que éste, como cualquier otro proyecto, esté vinculado a este fin. Es de destacar el necesario empuje de la administración insular para conseguir un objetivo en reciclado, por lo que nos encontramos que este sector, dentro del denominado de economía verde, tiene claramente un enorme potencial generador de puestos de trabajo. Es evidente que es necesario en Fuerteventura dirigirse a un modelo que sea compatible con la actividad humana y respetuoso con el medio ambiente, más todavía por el hecho de la insularidad, por lo que debe ir encaminado a la creación de un plan insular de residuos que contemple el completo tratamiento del 100% de los mismos según lo definido por una Economía Circular (5). Es destacar el esfuerzo de distintas administraciones, con todas las limitaciones y errores que puedan cometerse, en alcanzar el reconocimiento de sostenibilidad de los destinos turísticos. Este mismo año, Lanzarote ha sido reconocida como primer destino del mundo en obtener certificación de turismo sostenible (6).

No olvidamos que, además, el turismo es el actual motor de nuestra economía insular. Sin embargo, el mayor número de visitantes no ha conllevado ni una mejora del empleo ni de las condiciones de los trabajadores, sino todo lo contrario. Son numerosas las críticas de los integrantes del sector turísticos  (especialmente TTOO y sindicatos) (7)  sobre la repercusión de este modelo “chino” en Fuerteventura, en el que los necesarios beneficios de las empresas provengan de unos salarios y condiciones laborales míseros que redunda en una bajada de la calidad percibida por los clientes. Nos encontramos, por tanto, con un sector, el hotelero, que vive de espaldas a la sociedad en la que está implantado, con unas relaciones degradadas con el personal tanto en cuanto a los sueldos, como en condiciones laborales, pero que recibe un número de turistas en record cada año (8).



En resumen, una vinculación positiva entre la tasa y las condiciones laborales y medioambientales de las empresas hoteleras puede ser mediante una herramienta directa y efectiva como es el cumplimiento de un sello hotelero de Responsabilidad Social Corporativa, como herramienta explícitamente indicada dentro de las políticas de la Unión Europea (9) y definido de manera específica para los establecimientos de Fuerteventura que, además de los parámetros de calidad y medioambiente, valoren la relación con el entorno socioeconómico: empleo, proveedores, etc. Dicho sello se presenta como propuesta de medida de política económica fiscal, por cuanto se subvencione el la cuota a aquellas empresas que hayan obtenido dicho sello.

II. Definición de la propuesta sobre ecotasa

Es necesario pues, en cumplimiento de la normativa nacional y de las directivas comunitarias que regulan la gestión de residuos, envases, así como la erradicación de la incineración y enterramiento de residuos. Ello conlleva la inversión en economía circular o verde (10) incluso prioritario con financiación pública dirigida a promover la innovación y el emprendimiento en sectores económicos intensivos y en el conocimiento,

Todo ello para que se genere empleo medioambientalmente sostenible, con un sueldo decente y unas condiciones dignas: Gobernamos para la gente, no para las grandes empresas: La economía debe estar al servicio de las personas

El importe de la ecotasa estará determinado por el coste de las infraestructuras que directamente han de mantener con respecto al tratamiento de los diversos residuos. No es el objeto de esta propuesta la definición completa del plan insular que permita el completo reciclado de los residuos que genere tanto éste, como cualquier otro sector, sino el dotar simultáneamente de la financiación suficiente para su posterior desarrollo, así como medida de Política Económica que aumente la implicación del sector hotelero con el entorno socioeconómico en el que se encuentra.

Al amparo de la normativa vigente y vinculado con la elaboración de una norma que defina los diferentes residuos y la gestión para su tratamiento: Reutilización, reciclado o valoración (Plan Insular de Residuos), se definirán las infraestructuras necesarias, tanto públicas como privadas para que el residuo realice el ciclo completo, volviendo a convertirse en producto.

Proponemos, por tanto, la creación de una tasa por cada cliente que tengan los establecimientos de hostelería, cuyo fin sea implantar y mantener un sistema que permita el reciclado del 100% de los residuos que se generen en Fuerteventura. Las empresas de hostelería cuya implicación sea para con Fuerteventura, medida en la obtención de un sello de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), tendrán bonificación en la cuota de dicha tasa: El hotel que esté implicado con Fuerteventura, no paga.


III. Fundamentación jurídica


La propia constitución española (11), en su artículo 45 indica la defensa del uso racional de los recursos naturales como principio rector de la política social y económica.

El Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales permite la creación de tasas (12) a los cabildos al estar equiparados con las diputaciones provinciales.
La Ley 26/2007, de 23 de octubre, de Responsabilidad Medioambiental (13) regula, como indica en su primer artículo la responsabilidad de los operadores de prevenir, evitar y reparar los daños medioambientales, de conformidad con el artículo 45 de la Constitución y con los principios de prevención y de que «quien contamina paga».
Debemos distinguir este tributo, tasa, del impuesto, tal y como se definen en la Ley General Tributaria (14). Básicamente la tasa conlleva una contraprestación por parte de la administración: En este caso, la gestión del residuo que el cliente del hotel genera, frente al impuesto que grava una capacidad económica del propio establecimiento. Mientras en Cataluña, como Comunidad Autónoma con capacidad para ello ha creado un impuesto en base a los artículos 98 y siguientes de la Ley 5/2012, de 20 de marzo, de medidas fiscales, financieras y administrativas y de creación del impuesto sobre las estancias en establecimientos turísticos (15), el Cabildo no tiene esta potestad para crear impuestos, pero sí tasas, como hemos visto.

Los hoteles son empresas que producen una enorme diversidad de residuos. Podemos listar los más importantes según su volumen generado por el sector hotelero, así como las líneas de actuación y destino habituales:
Aguas residuales: Aguas depuradas para riego
Envases de plástico: Plástico como Materia prima para otros productos
Latas: Aluminio como Materia Prima otros productos
Vidrio (botellas) Reutilización para envasadoras
Vidrio (resto): Reciclado como materia prima de vidrio u otros productos.
Papel y cartón: Pasta, para producción de papel y cartón
Materia Orgánica (de los RSU): Metanización y compost
Ropa: Producto final en Mercado Ropa segunda mano
Muebles: Producto final Muebles segunda mano.
Aceites: Materia prima para obtención de biodiesel
Colchones: Materia prima (metal, espuma y algodón) para diversos productos

En muchos de estos residuos hay una normativa específica sobre la obligatoriedad de su entrega, por parte del establecimiento hotelero para su  reciclado a un gestor de residuos autorizado. Sin embargo no se hace en todos, por lo que se produce un hecho imponible claro: La generación de unos residuos que legalmente necesitan su tratamiento. Y ello con independencia del cumplimiento de normativa medioambiental para la entrega a los gestores legalmente autorizados de los residuos generados, ya que obligan a la administración insular a tratar todos aquellos residuos que la empresa hotelera, sin que, hasta ahora, el establecimiento haya pagado por esta gestión. Sin perjuicio de las sinergias y mejora de los costes que signifique el aumentar el número de sectores que se incluyan en plan insular de residuos.


IV. Justificación socioeconómica de la ecotasa como tasa social

Por tanto, la herramienta de Política Económica Fiscal será la existencia de bonificaciones de la tasa. Habida cuenta del objeto de la misma, aquellos establecimientos que cuenten con desempeño en cada uno de los ejes objetivo, obtendrían una bonificación en la cuota.
  • Por ejemplo, aquellos que cuenten con un sistema que garantice la calidad, como la certificación por tercero de cumplimiento de normas internacionales de Calidad en familia UNE-EN-ISO 9001, obtendrían por su implicación para con la calidad percibida de los clientes una primera rebaja en la cuota. De, siguiendo el ejemplo un 15%.
  • Aquellas que cuenten con un sistema certificado por la UNE-EN-ISO 14001 (gestión medioambiental) una bonificación más importante, pongamos el 30%.
  • Aquellos establecimientos que hayan implantado medidas de responsabilidad en el entorno sociolaboral: Valorando las condiciones laborales, tanto en lo que respecta a cumplimiento de normas la SA8000 (Social Accountability Standard 8000) focalizada en las condiciones laborales y desarrollada por el Council on Economic Priorities y aplicada por SAI  (16) u OSHAS 18001 (17), estudios de ergonomía o parámetros y ratios marcados por los organismos internacionales en lo referente a personal/número de clientes, remuneración, formación y satisfacción de los mismos un porcentaje similar, esto es un 30%.
  • Por último, aquellos establecimientos que, además, hayan demostrado su implicación con un certificado en Responsabilidad Social Corporativa, la bonificación se propone es del 99%.


V. Financiación de la propuesta

Primeramente debemos afirmar que las líneas de financiación y subvención, especialmente de Fondos de la Unión Europea (FEDER y FSE principalmente) son numerosos y podrían financiar sino total, en gran medida, el completo reciclado de los residuos en Fuerteventura. Sin embargo se nos plantean dos cuestiones: La primera es que esos fondos son de contribuyentes europeos, entre los que nos incluimos, y no es equitativo que sean los propios contribuyentes que no contaminan los que corran con la carga de este coste medioambiental, ya que incumpliríamos la máxima de el que contamina, paga. Por otra parte, entendemos que esta es una medida, la aplicación de bonificaciones, de Política Económica Fiscal que busca conseguir que las empresas que obtienen beneficios en un entorno, en este caso Fuerteventura, se responsabilicen además de las condiciones sociales y económicas del mismo, mediante la contratación necesaria para el correcto desarrollo de la actividad.

Sin perjuicio de la debida justificación mediante el preceptivo informe técnico-económico, tenemos como referencia el importe que, en Cataluña, se hace por tramos con un mínimo de 0,45 a un máximo de 2,25€/persona y día. En nuestro caso, la tasa debe determinarse en virtud del coste efectivo del tratamiento de los residuos que genera el hotel por las pernoctaciones de sus clientes. No obstante y en aras de un primer cálculo a expensas del comentado informe técnico-económico podemos simular un importe unitario de tipo de gravamen de 1 €/cliente y día. Teniendo en cuenta que, los cálculos redondeando contamos con unos 2,5 Millones de turistas y con una pernoctación promedio de 7 días, obtenemos una cuantía de, alrededor de, 17,5 M€ de posibles ingresos totales. Pero debemos tener en cuenta que muchas entidades se acogerán a las bonificaciones, ya que es el objetivo de la política económica fiscal: El objetivo final de esta tasa es que se use como herramienta de política fiscal para la mejora social, no la recaudación.

Por otra parte, para que sea una herramienta de presión, tenemos que pensar que el importe le sea interesante al empresario implantar las medidas de mejora del empleo para acogerse a la bonificación. Por ejemplo, un hotel de 300 plazas, con la ocupación promedio indicada por el ISTAC para 2014, esto es de 78%, tendría al año una cuota de 85.410.-€/ año… cantidad que hará que le sea rentable el implantar medidas de mejora de las condiciones medioambientales o laborales.

Como referencia y para evaluar el sobrecoste que conlleva esta medida al sector, observamos que el importe de la ecotasa es mínimo, con respecto al gasto medio por turista y día (cifrado 131,55.-€ para el 4º trimestre de 2014). Es decir, es una medida que, para el importe inicialmente propuesto (1.=€/día y turista) es menos de 1% del total coste, por lo que no puede ser utilizado como argumento de la pérdida de competitividad del sector o de riesgo de desvío a otros destinos turísticos. De hecho, hay estudios recientes que indican que los turistas cada vez prefieren más los destinos sostenibles (18).

Todos los datos comentados procedentes de Instituto Canario de Estadística, Istac (19)



VI. Referencias


Quiero expresar mi especial agradecimiento a Esperanza, Rubén, Pepe Sansó y, como no a mi hermana Maricarmen. Todos ellos han aportado y colaborado en que esta propuesta se presente.