lunes, 29 de diciembre de 2014

El "nuevo" REF: LA FACTURA LA SEGUIREMOS PAGANDO LOS MISMOS

“Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”
Atribuida a Albert Einstein

La realidad es que las modificaciones al Régimen Económico y Fiscal ratificadas unánimemente en el Parlamento de Canarias ni son nuevas ni van a crear empleo.

No aportan nada nuevo, porque es un “más de lo mismo”, ya que las bonificaciones relativas a creación de empleo, existían para inversiones iniciales y ahora únicamente se amplia para cualquier contratación. Igualmente  las que consideran novedosas, como producciones audiovisuales o actividades de investigación existían anteriormente en Deducciones en activos fijos y Deducciones por inversiones en Canarias.
Y no va a crear empleo porque le sirve a las empresas para renovar su inmovilizado, con independencia de dónde se ha producido (y por tanto no será creando empleo en Canarias). Eso sí, los contratos de trabajo que, de todas formas, las empresas vayan a crear en este periodo, se aprovecharán de esta bonificación, colgándose una falsa medalla.

Y ¿Porque no ha funcionado para crear empleo? Por la sencilla razón que no está diseñado para eso. Pongamos el ejemplo de una empresa que reinvierte en sus activos. Por ejemplo, tractores, camiones o guaguas (por supuesto ¡no fabricados en Canarias!). Pongamos que cada uno vale 100 y la empresa tiene, siguiendo el ejemplo, un beneficio anual de 10 vinculado a ese bien. El impuesto que le corresponde es de 3... Pero al invertir se acoge a estas subvenciones fiscales y sencillamente no paga. Al cabo de 5 años vende ese vehículo y compra otro y vuelta a empezar: En Canarias, si reinviertes tus beneficios en inmovilizado (con ciertas condiciones), y sin necesidad de crear empleo, sencillamente ¡no pagas impuestos!... La propuesta razonable sería: "te doy dinero para que crees empleo y, con los beneficios me pagas impuestos", en vez de "con los beneficios reinviertes en tu inmovilizado y no me pagas impuestos..." ¿Quién sostiene el Estado?

Así pues, pensemos un momento en las empresas: Las PYMES están inmersas en una enorme crisis, con minúsculos beneficios (las menos) por falta de demanda consecuencia del empobrecimiento de las personas por lo que estas medidas fiscales de pagar menos impuestos... simplemente en nada les beneficia: Están pidiendo a gritos medidas que reactiven la demanda. En lo que respecta a las empresas medianas, grandes en nuestro ámbito insular, que en muchos casos tienen beneficios mediante el sistema "de la escopeta nacional", seguirán renovando su inmovilizado sin pagar impuestos para sostener el estado de derecho que les ha permitido generar esos beneficios. ¡Vaya!, que no van a colaborar en sostener el Estado de Derecho que les ha permitido obtener esos beneficios. Por último, las grandes empresas que operan en Canarias llevan años desarrollando este mecanismo, y ahora intentan hacernos creer que se trata de una medida revolucionaria, cuando en la práctica únicamente ha servido para que esas empresas pagaran menos impuestos. Esa fórmula nunca ha venido acompañada de una disminución del desempleo.

Hay dos consecuencias nefastas de estas medidas: por un lado seguiremos pagando impuestos los de siempre: toda la ciudadanía en su conjunto mediante los impuestos indirectos (los más injustos), los asalariados por las retenciones y los autónomos y pymes que en este contexto no pueden invertir... Y la segunda es que con ello se amplía la brecha de la desigualdad por la que la rentas del capital, (las de los propietarios de estas grandes empresas) dominan a las rentas del trabajo. Como indica Vincenç Navarro en su último artículo: “El capital crece a costa del mundo del trabajo”

Desde Podemos a nivel nacional, y de manera similar en Canarias, indicamos que el camino no puede ser repetir los mismos errores de las políticas inversoras indiscriminadamente en infraestructuras sin uso y caras de mantener, que dejan vacías autopistas, aeropuertos... e incluso parques tecnológicos en Fuerteventura. Que el acometer obras cortoplacistas y con criterios más electorales que productivos del Plan E demostraron su ineficacia. Así pues, el REF, que supuestamente, incide de manera directa en las inversiones de las empresas y eso es positivo, entonces entendemos que debería ir en otra dirección: únicamente en la ayuda a la creación de empleo y bajo determinadas características.

El empleo es básico en la sociedad: la economía debe estar al servicio de la política y ésta al de la ciudadanía, así pues, se necesitan políticas que generen empleo. La premisa lógica es que permanezcan en el tiempo, sean medioambientalmente sostenibles y económicamente viables:
Por una parte mediante la promoción para las empresas que contraten personal para el cuidado de personas con dependencia. De esta forma se crearían un alto número de empleos y se solucionaría un grave problema social.
Por otra, la ayuda en numerosos sectores que podemos incidir directamente para la creación de empleo. Ejemplos de sectores necesitados de desarrollo, cuando no completamente abandonados, en Canarias: reciclado y el de las energías limpias. Por otra parte, invertir en proyectos empresariales innovadores  y en los de investigación, tanto en universidades como en Instituciones especializadas que deben crecer en sus presupuestos, en vez de menguar. Por último, empleos creados con otra manera de hacer turismo así como con la ayuda a la exportación de nuestros productos, de reconocida calidad.

Cuando el principal problema de nuestra sociedad está originada en el desempleo, el sentido común indica que las políticas económicas y fiscales se deben enfocar a la creación de empleo sostenible y de calidad…
Y ¿Quién soy yo para llevar la contraria a los próceres de Canarias?. Un ciudadano más, en este caso economista y asesor fiscal de barrio, de los de las personas y pymes. Indignado y que piensa que todos juntos...  podemos cambiar esto.